27. En realidad SÍ podemos reembolsar casi todo, y tu actitud hacia nosotros es lo único que te impide obtener el reembolso.

Por ejemplo, trabajo en una tienda donde empiezo a las 4 de la mañana, mi jefe me obliga a reírme de sus chistes y me pagan el salario mínimo. Me importa un carajo si lo usaste, odio este lugar, pero si vas a ser un imbécil, te voy a decir que no puedo hacerlo.
Y si pides un gerente, voy a llamar al otro tipo que sé que no le importa.