41. Falta de límites sociales. Se acerca demasiado, toca muy pronto, hace preguntas demasiado personales.

Pero hay más:
Tuve una cita con un tipo que me recogió. Me puse el cinturón de seguridad, él sonrió con aprobación y me dio una palmadita amigable en el coño.
Otro tipo quería ir a la pista con mucha urgencia.
OTRO trajo un portafolio literal (en el viejo sentido de la palabra) de fotos brillantes de 8×10 de él con varias celebridades.
Citas como estas son la forma en que Dios nos da historias para beber.