Ser el “tercero en discordia” es quedarse corto

Advertisements

Este pobre chico era claramente el “tercero en discordia” en la boda. Rodeado de parejas, estaba solo, sin cita, sin mano que sostener, solo una sonrisa grande e incómoda y una energía profundamente identificable. El fotógrafo se inclinó hacia la comedia del momento, capturando lo que podría ser la foto definitiva de “soltero en una boda”.

Advertisements

Casi se puede sentir el suspiro que emana de su alma. Todos hemos sido ese invitado solitario en algún momento, viendo a las parejas bailar canciones lentas y preguntándonos cuándo será nuestro turno. ¡Ánimo, amigo! Tu momento llegará, y algún día esta foto será solo una historia hilarante.

Advertisements