#5 Un misterio sin resolver de los Estados Unidos.

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En 1971, un hombre que se hacía llamar D.B. Cooper secuestró un Boeing 727 durante un vuelo de Portland a Seattle. Con calma exigió 200.000 dólares en efectivo y cuatro paracaídas, liberó a los pasajeros una vez que obtuvo lo que quería y luego ordenó a la tripulación que despegara nuevamente a baja altitud. En algún lugar del noroeste del Pacífico, en medio de una tormenta, bajó la escalera trasera y saltó en paracaídas, de noche, con el dinero, en un terreno montañoso y densamente boscoso.

Nadie sabe quién era, dónde aterrizó, o si quiera si sobrevivió al salto. A pesar de una de las investigaciones más exhaustivas del FBI en la historia, Cooper nunca fue identificado ni capturado, y el caso sigue siendo el único acto de piratería aérea sin resolver en los Estados Unidos.

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