Un poco de tranquilidad

Afortunadamente, Hilly llegó a la habitación de Lily poco después, dándole a Oscar algo más en qué concentrarse. Se había estado inquietando sentado en silencio y pensando en todas las formas en que esto podría salir mal, por lo que ver a su esposa fue un inmenso alivio. Ella también había dado negativo en la prueba del virus y vestía un traje de protección blanco para protegerla. A pesar de las barreras físicas entre ellos, marido y mujer se abrazaron fuertemente.
Oscar trató de tranquilizar a su esposa mientras ella asimilaba la vista de su hija, pero ni siquiera sabía si ella podía oírlo correctamente. No obstante, le hizo sentir que podía hacer algo útil.