40 últimas palabras inquietantes de pacientes moribundos que todavía dan escalofríos a los trabajadores del hospital años después #8 “¡Oh! ¡Eres tú!” Advertisements Una monja me miró directamente, esbozó una sonrisa beatífica, dijo: “¡Oh! ¡Eres tú!” y enseguida f**lleció. Advertisements PREV NEXT PAGE
La cuenta regresiva de los desencadenantes de guerra más ridículos de la historia: más locos que los chistes modernos